CTI
El Consejo Técnico Interdisciplinario, esta compuesto por los titulares de todas las áreas técnicas (12 en total) y a éste le corresponde de conformidad con los manuales y reglamentos resolver la imposición de correcciones disciplinarias a los internos. Osea que cuando uno llega ahí, es porque están por deliberar una sanción y por tanto estas en aprietos.
Ahí me encontraba yo afuera del pasillo contra la pared sintiendo como los latidos de mi corazón marcaban el ritmo de la caída de sudor de todo mi cuerpo, es una sensación de alteración con plena consciencia en el momento presente, tu mente sabe que por fin la incertidumbre se terminará y no hay nada que hacer mas que poner mucha atención en no moverte y marca una respiración lenta que no coincide con tu ritmo cardiaco, supongo que esto lo hacen los atletas para modular el ritmo del corazón. Y es que aquí la meta es que la tortuga ninja que tienes respirándote en la nuca diciéndote en altisonante voz -No se mueva-, al ver tu pleno dominio de "estatua de marfil" te deje en paz, o que el CTI delibere pronto para terminar con esta etapa de la competencia.
COMPAÑERO INCOMODO
Déjenme refrescarles un poco la memoria, mi roommate, es policía municipal de Uruapan Michoacán, con quien tengo diferencias irreconciliables. Y para no entrar en la tentación de las descalificaciones, ya que como dice mi compadre -Si al hablar no has de agradar, lo mejor será callar-, voy a detallarles el parte que presenté al departamento de psicología y al departamento de seguridad:
" Solicito de forma URGENTE dejar como precedente que el antes citado personaje, ha venido acosándome a lo largo de varios meses, quien durante todo este tiempo ha venido cometiendo y cometiéndome diversas infracciones al reglamento que van desde manifestar conductas contrarias a las buenas costumbres, subordinación, daño a mis bienes (¿recuerdan el relato anterior donde les mencioné el sabotaje?), incitar y participar en riñas, así como el robo de objetos. Se entromete en mis escritos personales, y todos estos altos se intensificaron hace tiempo que fue sancionado por 10 días privando de todo estímulo restringiendo su tránsito a los límites de su estancia. Hace apenas unos días lo volvieron a sancionar pero ahora por 76 días. Todas sus cobardes acciones son siempre a mis espaldas. Y en los días de visita, ahora que estará solo en todo momento por su sanción, pido de inmediato asistencia psicológica y se tome en cuenta lo anterior en caso de suscitarse una diferencia con el.
CABOS SUELTOS
En el exterior, mi abogado fiscalista encargado de mi defensa fiscal, está reportado como desaparecido. Está pendiente una cita con su despacho para darme a conocer el status de mi caso y si asumirán la responsabilidad o no de mis asuntos.
Por otra parte está por llevarse acabo la ampliación de declaración de uno de los 5 guardias de seguridad del centro comercial Antara que estuvo presente en mi detención dentro de la Plaza. Es importante mencionar que con su declaración, mi defensa puede dar paso a ofrecer ciertas pruebas clave para solicitar el cierre de mi proceso.
HIJO DE LA GUAYABA
Mientras tanto me encontraba en mi estancia repasando un libro que se llama "tu puedes sanar tu vida". en el que dice que debe programarse uno en positivo, por ejemplo, cuando las personas sean hostiles tu di y piensa "todos son muy amables conmigo". De pronto nos llamaron a comedor, y al alistarme para cenar caminando por el pasillo, casi al final de la fila de huéspedes pensé -Voy a probar este ejercicio-. Así que comencé a repetir -todos los guardias son muy amables conmigo-, -este es el secreto, la programación mental-.
Antes de sentarme en el lugar que me correspondía, ya con mi charola en mano, con el menú de ensalada de atún, jugo y 2 panes tostados. Caminaba hacia la recta final para consumir mis sagrados alimentos y a casi un metro de la mesa, vi una guayaba tirada en el suelo, así que siguiendo a cabalidad mi uso de las buenas costumbres, levanté del piso la guayaba, la coloqué en la barra de la mesa y me senté. Comencé a cenar y de pronto "Willy" un compañero que se sentó a mi lado preguntó en tono despectivo-¿qué hace aquí esta guayaba?- Y haciéndome responsable de mi acción le comenté -yo la recogí del suelo para que no la fueran a pisar-. Estiré el brazo, tomé la guayaba y le dije -ahorita que termine de cenar la tiro a la basura-. Proseguí a deleitarme con el pan tostado, cuando observé como se aproximaban 3 guardias con inquisitiva mirada como tratando de encontrar "no quién se las hizo, sino quién se las paga", avanzaron fijándose mucho en las barras de las mesas, hasta llegar a la séptima, donde yo me encontraba. Pero yo estaba tranquilo por que había aplicado mi programación mental, y de pronto "el quita risas", al grito de -¿usted intercambió esa guayaba?-, pude comprender lo que estaba pasando y le dije tal cual -comandante, yo levanté del piso esta guayaba y la coloqué sobre la mesa para que no la fuéramos a pisar, al sentarse mi compañero la hizo a un lado, porque como puede observar está en mal estado, asumo la responsabilidad de haberla levantado y ponerla a un lado de mi charola para posteriormente tirarla a la basura, hago de su conocimiento que hoy sólo nos dieron atún y pan tostado de cenar, la guayaba debe ser de un día anterior-.
¡-Párese de inmediato! y lave su charola-. Me levanté, tiré mi cena intacta, nada fuera de lo común pero me dolió el pan tostado. Lo mismo le dijeron a Willy, y ya saben "la democracia es un mito genial", esperamos al principio de la fila con los custodios murmurando -para que se hacen, los vio la cámara, si ya saben para que le buscan-. Cuando todos terminaron nos condujeron a nuestras estancias, por cierto, Willy es mi vecino. De pronto no muy amablemente al abrir y cerrar la reja, justo en mis narices, me dice el comandante custodiado por 3 guardias más, -su número de huésped y su nombre completo- acompañando a la pregunta, una mirada de tener la absoluta seguridad de que no sólo ser el traficante de guayabas de mi sección, sino seguro el verdadero asesino de "Colosio". En ese momento pude voltear a ver la inmensa alegría que irradiaba mi compañero incómodo, era como ver a un niño que recibió de Santa Claus todos los juguetes que pidió y más. Por otro lado, el contraste del Sr. Garza, mi otro roommate, quién esperó a que el contingente de seguridad se marchara para externarme su malestar ante la mala interpretación de lo ocurrido.
En eso Willy me pregunta -¿cómo ves? y mi respuesta apretando los dientes, y conteniendo todos los músculos de mi cuerpo por la frustración, ira, desesperación, ansiedad le contesté -Willy, lamento mucho lo ocurrido, por desgracia, sólo podemos esperar a que nos avisen mañana si nos citarán a consejo o no, mientras tanto, sólo podemos esperar-
El compañero incómodo, que parece tener una nube gris arriba de él, con truenos y lluvia, lleno de negatividad y malos deseos, comenzó a burlarse, mofándose con algarabía sin siquiera disimular su beneplácito. Yo, con un esfuerzo sobre humano por controlarme, me subí a mi litera y me concentré en sentir lo que me sucedía. Mi ritmo cardíaco estaba acelerado, todos los músculos tensos, el flujo de la sangre en mi cabeza altísimo, mi quijada apretada y mi mente DESQUICIADA. Escuchando a todo el pasillo opinar, dando sus pronósticos: "D.F. ¡no se preocupe!, al cabo aquí ya sabe que no les gana una", o "ya saben, son 10 días de sanción" o, "híjole Willy, pero a ti quién sabe, por que tu ya tienes una mala nota en tu expediente".
Y aquí quiero hacer un paréntesis, Willy hace como 8 meses, tuvo a bien asumir su responsabilidad de haber gritado en el pasillo y fue sancionado 45 días en conductas, el área de castigo del penal. Apenas hace un par de días le habían autorizado, después de un año, poder comprar su televisión, por tanto, quizá si nos sancionaban, a él le aplicarían un castigo más severo por que tiene antecedentes.
Por un momento odié mas que nunca al Resort, me di cuenta de cómo mi pasillo se había convertido en una mesa de discusión, y al más puro estilo de película de "Lagunilla mi barrio", todos querían opinar. Algunos alentando, otros lamentando, mal informando, estimando, ¡UGGGGGGG!. Algo fuera de mi control, más allá de mi entendimiento, el miedo, la ansiedad, la furia, la ira, se apoderaban de mi.
En eso Willy me sugirió le preguntáramos al oficial, que si nos dejarían pendientes en la mañana, lo que significa que no bajas al comedor. Es importante preguntar por que sino, los de la seguridad te pueden maltratar por pasarte de listo, así que decidimos después de la lista preguntarle al guardia del rondín. Lo hicimos y nos contestó que el no quería porque tendría que traernos los alimentos, pero que ya vería. Le pregunté que si habían podido ver el video y me contestó -para qué se hace el que no hizo nada, ya lo reportó el comandante, así que nada puede hacer-. Pasó de largo el oficial y Willy sólo exclamó -por querer hacer lo correcto-.
Ya en solitario, con el silencio de la avanzada noche, pude hacerme consciente de mi verdadero pánico, de los verdaderos fantasmas de mi pasado. De cómo este tipo de acontecimientos en dónde el sistema siempre es inquisitivo y te hace sentir culpable sin serlo, te incrimina sin siquiera escucharte, sin pretexto alguno te condena, te convierte en una víctima y te orilla a victimizarte. Es un ejemplo del ciclo de nuestro país "MéxicoMágico", al ver como ni siquiera se tomarán la molestia de corroborar el video del comedor, o quizá lo hicieron pero su política es la de "demostrar que no hay resquicio para el error en sus interpretaciones". Es el dar un ejemplo de intransigencia, y me trajo "flash backs", recodé como los gestores de la extinta luz y fuerza claramente te decían que sin su ayuda no podrías tramitar la acometida necesaria para tu construcción, o cómo los trámites de permisos de construcción siempre tienen trabas, y cuando lo haces correctamente, siempre llegará el inspector de la delegación correspondiente a hacerte sentir culpable por hacer los trámites correctamente y obligarte a seguir el ciclo de la corrupción. Los sindicatos que en un abrir y cerrar de ojos pueden para el ciclo productivo de tu fábrica y hacerte sentir culpable de no acceder a sus intransigentes demandas. O qué me dicen de todos los servidores públicos que participaron en mi detención, los cuales desde los policías federales hasta los altos mandos de siedo, sabían que me detuvieron ilegalmente, sin dinero alguno y solo.
Así que sin ser del todo consciente de esto, el pasado, se apoderó de mí, recordándome el ciclo que durante tantos años, tantas generaciones, hemos tenido que seguir para poder salir adelante, por que si no accede uno, sucede que tus rendimientos serán menores, o tu obra nunca avanzará o tu fábrica no producirá o nunca lograrás tu libertad.
Al mismo tiempo, mi mente en otro plano pensaba en qué pasaría si mi abogado fiscalista no apareciera?, si algo le hubiera pasado?, que sería de su familia? En qué pudo haber cometido un error?.... me preguntaba si sería víctima de un secuestro, que pasaría con su despacho?, con mis asuntos?.
Por otra parte, si el guardia de seguridad de Antara hubiese o no declarado, y me preguntaba si lo hubieran intimidado los de la PF, o si simplemente pudiera haber tenido un contratiempo y no haberse podido presentar, y en este caso, cuánto tiempo más tendría que posponerse la diligencia... meses?, más tiempo aquí en el Resort?. Me preguntaba si podría hablar por teléfono para resolver todas estas incógnitas, pero si estaba ya "pendiente" eso significa la suspensión de todos los estímulos, incluyendo la llamada de cada 8 días y no sólo eso, convivir por unos 10 días de sanción más 2 ó 3 antes de presentarme al consejo, con mi compañero incómodo todo el día. ¿Perdería mi televisión?, ¿Cómo le avisaría a mi familia de no hacer el viaje del D.F. para acá?. ¿Se preocuparían por mi y estarían pensando que quizá tuve una riña?.... No podía dar crédito a los pensamientos que tenía mi cabeza. Quise meditar después de la lista, encomendarme a la Virgencita y decirle, -Please, ayúdame a serenar mi mente, a equilibrar mi cuerpo- que en estos momentos estaba sudando frío, siendo objeto de un ataque psicológico, de una descompensación física. Intenté conciliar el sueño y con éste, olvidar el incidente pero fue inútil, casi no dormí pensando en si mi familia estaría bien, ¿pero por qué no habría de estarlo?, ¿por qué este miedo?, ¿por qué una guayaba podría desatar mis peores pesadillas?, ¿por qué mi mundo se había empequeñecido a sólo una televisión blanco y negro?, ¿a bajar 3 veces al día a un comedor y de nuevo ser enjaulado?, ¿a que estos estímulos signifiquen algo para mi?, ¿por qué tienes miedo de pasar por un consejo y ser atemorizado por las tortugas ninja?. ¡Ya has sobrevivido a secuestro, robos, extorsiones, levantones, detenciones!, ¡qué mas te da!. Has vivido años de búsqueda e incertidumbre luchando por tu libertad, llevas un año encarcelado, en una prisión de máxima seguridad, y te provoca ansiedad unos días de espera?.
Busqué dentro de mi, en lo más profundo una respuesta y sin poderla encontrar, me resigné a ver pasar la noche en shock. Poco a poco mis músculos comenzaron a relajarse, pero mi mente seguía repasando el disco duro de mi pasado, de mi futuro, pero si querer detenerse en el presente. Un presente si vida, sin anhelo, sin esperanza. Repasando los comentarios, frases, diálogos de mi comunidad, de mi mundo, de mi realidad. De ya no ser ajeno a ver los toros desde la barrera, sino a ser un integrante mas de lo que tanto he podido evadir en mis relatos; ser parte del odio y el resentimiento de una sociedad que me ha marginado a los confines de una celda como animal. De ser uno mas, que al unirse al ciclo del dinamismo destructor, se destruye junto con los resultados de todo lo que integra, de todo lo que conforma a la corrupción, a la mala acción, al desinterés, al conformismo, al desánimo, a la negatividad, a la queja, a la lástima a ser víctima.
La mañana siguiente , supe que algo dentro de mi murió esa noche, no sabría precisarles qué, pero sé que no volveré a ser el mismo. Es una especie de golpe de consciencia, fue como si de pronto mi juego de ser un huésped en un Resort de un lujo sui generis, hubiese tomado consciencia y se convirtió en un reo de alta peligrosidad, sabedor de vivir en un país sin ilusión, en un Estado de narcofosas, en un penal de máxima seguridad, en una celda con dos reos más y que deberá actuar como tal.
Con tristeza pasaron los días, llegó mi citatorio para consejo y sin analizar mucho más mis estimaciones, me decidí a actuar correctamente, pese a cualquier comentario, desánimo e intimidación, asumí que la responsabilidad fue toda mía, le pedí a Willy que sólo comentara que el hizo a un lado la guayaba, "como fue", y listo, cualquier sanción la aceptaría sin queja, sólo dejando un precedente en mi, de romper este ciclo, asumiendo el costo que sea necesario y sin volear atrás, convertirlo en mi convicción de vida. Pensé en todas las veces que me hubiese encantado hacerlo, en todos los bribones que hubiesen escuchado la vedad de sus malas acciones y de quizá lo diferente que podría ser nuestro "MéxicoMágico".
Llegó la hora de la cita, nos condujeron al área del consejo, paso primero Willy y después me pasaron a mi. Al entrar me sentaron en una silla con pupitre integrado y me pidió un guardia que pusiera las manos en las rodillas, me explicó que estaba frente al consejo técnico interdisciplinario y que leerá el parte que dio lugar a la infracción del reglamento y al hacerlo, noté que era diferente a los hechos. Así que llegó mi turno de hablar y relaté los acontecimientos y comenzaron con preguntas inquisitivas haciéndome sentir como si fuera culpable, -¿por qué si estaba en mal estado la levantó y la puso en su charola?- en fin, sin detenerme en caer en su juego les dije, -Les pido su comprensión, sólo puedo agregar que mis acciones fueron encaminadas en todo momento a preservar la limpieza de nuestro comedor, mediante el uso de las buenas costumbres. Lamento si mis acciones dieron pie a una mala interpretación de una infracción al reglamento y les comento que a un año de ser parte de este penal, valoro mucho los incentivos y estímulos que tenemos y por ello siempre he procurado conducirme apegado a las normas del reglamento. Asumo mi absoluta responsabilidad sobre la acción antes citada y espero su apoyo y comprensión. Dicho esto, no tengo nada mas que agregar-.
Me sacaron y mientras tanto fue que estaba frente a la pared con las tortugas ninja respirándome en la nuca, en posición de revisión. Por fin llamaron a Willy y después de unos minutos a mi. Pasé, me senté y rodeado de los 12 consejeros, una Señora de gesto duro y que me dio la impresión de ser la encargada de presidir el consejo, me confirmó que habían deliberado no actuar cohesivamente debido a que mi actuación fue en pro de nuestras instalaciones. Les agradecí y comenté que en adelante pondría más atención para no dar pie a un malentendido.
Sentí una sensación de alivio y felicidad enorme. Salí y fuimos conducidos a nuestra estancia. Mi cuerpo comenzaba a normalizarse después de haber experimentado muchas emociones. Eran cerca de las 19.00 hrs, nos tocaba hacer llamada ese día y me permitieron hacerla. Hablé con mi esposa y le comenté brevemente lo ocurrido, me confirmó que se se había llevado a cabo la declaración que estaba pendiente y que habían resuelto quién daría seguimiento a mi litigio fiscal y que el día de la visita me llenaría de besos, pero por lo pronto mi hijo quería lanzarme una porra - A al vio, a la vao, a la viiiiin vooooon va. Papa, papa, ra ra ra-.
Después de esta muestra de afecto, no importan las rejas, los problemas, los ciclos que hay que romper, "Es hora de hacerlo y hacer lo correcto", "Es hora de despertar al espíritu de la libertad y activar el valor para vencer la tiranía de mal interior y exterior".