Cada dos o tres meses aquí en el resort se realizan cambios en las actividades, todo esto con el objetivo de no establecer rutinas que sean muy previsoras, incluso dentro de ese periodo hay semanas donde al azar se cambian sin motivo aparente las actividades, todo esto supongo que es para que los molestos paparazzis no puedan planear una entrevista sorpresa o sorprender así a alguno de los huéspedes.
En esta ocasión todo marchaba conforme conforme a estos nuevos cambios, nos avisaron repentinamente que teníamos actividad de patio, con profesor de educación física, así que todos los huéspedes de mi pasillo, salimos a patio sin ninguna expectativa, cuando el profesor nos reune para darnos un mensaje y dice: “Estaremos siendo parte de un programa piloto de integración, así que el día de hoy realizaremos actividad física con la sección del pasillo de arriba del suyo” .
Todos nos volteamos a ver unos a otros con cierta incredulidad cuando un par de personas con pinta de ser burócratas de cierta jerarquía, con semblante soberbio y una interrogante en el rostro de “Vamos a ver que resulta de todo esto”. Fue entonces que se unió a nosotros la sección de arriba.
Sin poderlo precisar, eramos aproximádamente 50 huéspedes, de pronto todos conmocionados por la nueva dinámica, se nos indicó al azar acomodarnos en fila y en grupos de 3, tomando distancia abriendo compás de brazos, recordándome mi infancia en las clases de educación física de la primaria y entonces comenzamos con ejercicios de calentamiento, de arriba para abajo, después comenzamos a trotar marcando el paso. Al principio eso se escuchaba como aguacero, pero fue tomando ritmo, había quien no podía ya desde la primera vuelta alrededor del patio, otros que hacían comentarios hacia otros huéspedes de “como en el adiestra” refiriéndose a los adiestramientos que recibieron en su capacitación en las organizaciones “diversas” o los policías “inactivos” que con nostalgia mencionaban “como en la academia” y mientras tanto el profesor por momentos se nos unía mencionando con aire de provinciano hablando de la capital, exaltando con una nota de mojigatería “nos están observando desde el D.F.” yo en mis adentros me decía –Esto parece un circo de tres pistas- de pronto cada fila de 3, tenían que dar una vuelta corriendo mientras que los demás continuaban trotando, para entonces ya algunos compañeros habían desertado pero no fueron muchos, el cielo se comenzaba a nublar, situación que todos silenciosamente agradecíamos. Ya que el sol matutino por acá provoca un calor seco que crea una imagen óptica como de distorsión, así como en los westerns de Clint Eastwood; que se observa el horizonte, con imágenes distorsionadas y una madeja de paja y polvo recorriéndolo.
De pronto, un aroma a tierra mojada comenzó a sentirse, anunciando la aparición de esporádicas gotas de lluvia y por un instante esto distrajo nuestra atención del cansancio, o de los ritmos del paso. Simplemente por unos instantes, pudimos gozar de las chispas de vida que nos regaló el clima y me pregunté -¿cuándo fue la última vez que pude mojarme con lluvia?- y -lo disfruté-.
Entonces interrumpí mis engorrosos cuestionamientos y me permití simplemente recuperar el ritmo del paso y disfrutar, y me di cuenta que definitivamente era una ocasión especial, ya que las estrictas normas del Resort para salvaguardar la salud de los huéspedes, prohiben actividad de patio en caso de lluvia. Pero por fortuna el ejercicio continuó, terminamos de principio a fin de recorrer el patio corriendo y unificamos un trote moderado, en todo momento marcando el paso. La llovizna cesó, dejando nuevamente que el sol saliera a relucir y en pocos minutos seco toda huella de aquella muestra de gratitud de la naturaleza.
Poco a poco el trote fue disminuyendo paulatinamente hasta que el profesor nos indicó volver a acomodarnos en nuestros lugares de ejercicio escolar. Realizamos algunos estiramientos siempre bajo la lupa de los dos intrusos del patio a quien el profesor de deporte constantemente refería miradas. Por último, unos ejercicios de respiración, y luego de pedirnos un aplauso por el trabajo realizado , se dio por termina la cesión de ejercicio para dar paso a deporte libre, osea, le otorga un balón de fútbol y uno de basket ball, con la novedad de que ahora en vez de 27 éramos más de 50, pero la duplicidad de huéspedes no causó mella, al contrario, muchos de los huéspedes sólo nos conocíamos por la voz, que de vez en vez se escucha por los pasillos, fue como si tuviéramos en el resort nuestro propio concurso de reality "la voz México (Matamoros style) y era como dar vida a la voz de más de un año de escuchar, ya que pocas veces en el Resort tenemos oportunidad de coincidir con los huéspedes de otros pasillos.
Fue toda una revelación, pues se comenzaron a hacer equipos para jugar fútbol y Basket ball y comenzaban a identificarse las voces, por ejemplo: "La Parka" un personaje que hasta ese momento se distinguía por tener un vocerrón de "secuestrador y extorsionador" (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia"), voz que al escucharse en los pasillos denotaría a un malencarado y corpulento físico, resultó ser un esquelético ser humano, y por eso su apodo de "la Parka". Después tenemos al "Norris", con una voz de las más parlanchinas y hasta entrometidas del pasillo, resultó ser un hombrecito parecido a los hobbits del Señor de lo anillos, o el "Chiquilín", que posee una voz con un timbre muy agudo como de niño y resultó ser un robusto y muy alto personaje, también tenemos a voces que se escuchan con juventud y frescura, pero su físico denotaba ya unas entradas de cabello como para que pasará toda la familia completa, además de tener el rostro con las bolsas de los ojos pronunciadas y claramente se anunciaban las patas de gallo ya sin retorno a la juventud, era de no dar crédito a cómo una voz puede transmitirte una percepción diferente al físico, pero eso no fue todo lo que se pudo ver en el patio.
Muchos huéspedes que actualmente coinciden en asuntos legales, fue la primera vez en mas de un año que tuvieron oportunidad de escuchar sus versiones de las historias de alto grado de dificultad que manejan. Hubo quienes arreglaron malentendidos, otros que simplemente dieron vida con rostro a sus traidores, y todo sin hacer bolitas, porque por seguridad del Resort, no podemos estar juntos más de 3 huéspedes. Yo pude platicar con el "Motorocker", mejor conocido como Motocles, un huésped que conocí en un Resort previo en el D.F. (arraigo), y decidí modificar un poco su apodo para darle otro enfoque mas cool.
Fue grato poder intercambiar asuntos cotidianos con alguien mas y de pronto para sorpresa de todos, los encargados del orden bajo un calor intensísimo, sacaron dos garrafones con los típicos aquí utilizados envases de yogurt de litro que hacen las veces de vaso comunitario para refrescarnos. Esto definitivamente fue algo nunca antes visto, ya que por lo general aquí en el Resort recuerden que trabajamos en controlar nuestro cuerpo y mente dominando la sed por varias horas y no sólo eso, estaban los encargados de orden preguntándonos que si queríamos más agua, "insólito". Eso me dio automáticamente la impresión de que sin nos estaban viendo desde "México, D.F." la capital. Luego se hizo un llamado para dar por terminada la actividad.
La dinámica se repitió por dos semanas y aunque el profesor dijo que muy probablemente se instauraría de forma permanente la integración, ésta al desaparecer los forasteros observadores, desapareció junto con los garrafones de agua al terminar los partidos.
Fue bonito mientras duro, pero mientras tanto quizá ya no pueda compartir una charla con el pasillo de huéspedes de arriba, o no pueda disfrutar de la agradable sensación de las gotas de lluvia sobre mi rostro o incluso de dar un paseo haciendo ejercicio por el parque, pero estoy aprendiendo a enfocarme en lo que si puedo hacer, y hoy puedo compartir mi libre cotidianidad con todos ustedes, y posiblemente un día podamos encontrarnos por la calle y al igual que yo en mi reality "Matamoros style", puedan dar vida a estos escritos conociendo un alma que está aprendiendo a coincidir y dar un rostro a su libertad.
De pronto, un aroma a tierra mojada comenzó a sentirse, anunciando la aparición de esporádicas gotas de lluvia y por un instante esto distrajo nuestra atención del cansancio, o de los ritmos del paso. Simplemente por unos instantes, pudimos gozar de las chispas de vida que nos regaló el clima y me pregunté -¿cuándo fue la última vez que pude mojarme con lluvia?- y -lo disfruté-.
Entonces interrumpí mis engorrosos cuestionamientos y me permití simplemente recuperar el ritmo del paso y disfrutar, y me di cuenta que definitivamente era una ocasión especial, ya que las estrictas normas del Resort para salvaguardar la salud de los huéspedes, prohiben actividad de patio en caso de lluvia. Pero por fortuna el ejercicio continuó, terminamos de principio a fin de recorrer el patio corriendo y unificamos un trote moderado, en todo momento marcando el paso. La llovizna cesó, dejando nuevamente que el sol saliera a relucir y en pocos minutos seco toda huella de aquella muestra de gratitud de la naturaleza.
Poco a poco el trote fue disminuyendo paulatinamente hasta que el profesor nos indicó volver a acomodarnos en nuestros lugares de ejercicio escolar. Realizamos algunos estiramientos siempre bajo la lupa de los dos intrusos del patio a quien el profesor de deporte constantemente refería miradas. Por último, unos ejercicios de respiración, y luego de pedirnos un aplauso por el trabajo realizado , se dio por termina la cesión de ejercicio para dar paso a deporte libre, osea, le otorga un balón de fútbol y uno de basket ball, con la novedad de que ahora en vez de 27 éramos más de 50, pero la duplicidad de huéspedes no causó mella, al contrario, muchos de los huéspedes sólo nos conocíamos por la voz, que de vez en vez se escucha por los pasillos, fue como si tuviéramos en el resort nuestro propio concurso de reality "la voz México (Matamoros style) y era como dar vida a la voz de más de un año de escuchar, ya que pocas veces en el Resort tenemos oportunidad de coincidir con los huéspedes de otros pasillos.
Fue toda una revelación, pues se comenzaron a hacer equipos para jugar fútbol y Basket ball y comenzaban a identificarse las voces, por ejemplo: "La Parka" un personaje que hasta ese momento se distinguía por tener un vocerrón de "secuestrador y extorsionador" (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia"), voz que al escucharse en los pasillos denotaría a un malencarado y corpulento físico, resultó ser un esquelético ser humano, y por eso su apodo de "la Parka". Después tenemos al "Norris", con una voz de las más parlanchinas y hasta entrometidas del pasillo, resultó ser un hombrecito parecido a los hobbits del Señor de lo anillos, o el "Chiquilín", que posee una voz con un timbre muy agudo como de niño y resultó ser un robusto y muy alto personaje, también tenemos a voces que se escuchan con juventud y frescura, pero su físico denotaba ya unas entradas de cabello como para que pasará toda la familia completa, además de tener el rostro con las bolsas de los ojos pronunciadas y claramente se anunciaban las patas de gallo ya sin retorno a la juventud, era de no dar crédito a cómo una voz puede transmitirte una percepción diferente al físico, pero eso no fue todo lo que se pudo ver en el patio.
Muchos huéspedes que actualmente coinciden en asuntos legales, fue la primera vez en mas de un año que tuvieron oportunidad de escuchar sus versiones de las historias de alto grado de dificultad que manejan. Hubo quienes arreglaron malentendidos, otros que simplemente dieron vida con rostro a sus traidores, y todo sin hacer bolitas, porque por seguridad del Resort, no podemos estar juntos más de 3 huéspedes. Yo pude platicar con el "Motorocker", mejor conocido como Motocles, un huésped que conocí en un Resort previo en el D.F. (arraigo), y decidí modificar un poco su apodo para darle otro enfoque mas cool.
Fue grato poder intercambiar asuntos cotidianos con alguien mas y de pronto para sorpresa de todos, los encargados del orden bajo un calor intensísimo, sacaron dos garrafones con los típicos aquí utilizados envases de yogurt de litro que hacen las veces de vaso comunitario para refrescarnos. Esto definitivamente fue algo nunca antes visto, ya que por lo general aquí en el Resort recuerden que trabajamos en controlar nuestro cuerpo y mente dominando la sed por varias horas y no sólo eso, estaban los encargados de orden preguntándonos que si queríamos más agua, "insólito". Eso me dio automáticamente la impresión de que sin nos estaban viendo desde "México, D.F." la capital. Luego se hizo un llamado para dar por terminada la actividad.
La dinámica se repitió por dos semanas y aunque el profesor dijo que muy probablemente se instauraría de forma permanente la integración, ésta al desaparecer los forasteros observadores, desapareció junto con los garrafones de agua al terminar los partidos.
Fue bonito mientras duro, pero mientras tanto quizá ya no pueda compartir una charla con el pasillo de huéspedes de arriba, o no pueda disfrutar de la agradable sensación de las gotas de lluvia sobre mi rostro o incluso de dar un paseo haciendo ejercicio por el parque, pero estoy aprendiendo a enfocarme en lo que si puedo hacer, y hoy puedo compartir mi libre cotidianidad con todos ustedes, y posiblemente un día podamos encontrarnos por la calle y al igual que yo en mi reality "Matamoros style", puedan dar vida a estos escritos conociendo un alma que está aprendiendo a coincidir y dar un rostro a su libertad.
Que buena experiencia. Me recordo los tiempos en que viviamos en Sonora en donde el calor agobia horriblemente y un poco de sombra de una pared, arbol etc. Te hacian sentir un gran alivio. La gente en esta zona suele salir a mojarse el día que llueve cosa muy pero muy rara por esos lugares.
ResponderEliminarMe has hecho recordar cosas que habia olvidado y apreciar otras.
Seguiremos en contacto.
Besos
Tia carmen
Considérame tu Fan de Fans!.... Mi Joe como dices hoy compartes tu libre cotidianidad con todos nosotros y seguramente llegará ese día que nos veremos porque así será!.... mientras tanto continua trabajando en esa paz espiritual y mental que has estado aprendiendo.
ResponderEliminarAcá afuera todo bien, ya me contó vero lo que dijiste de su pelo! jajaja y siempre lo he dicho el que es guapo... pues es guapo, jajajaja sencillo!... ella es Guapísima (un poco chaparrita jajajajaja para molestarla un poco) pero me gusta más como se ve con el pelo más obscuro ese era el punto! jajajaja.... pero ahora sí que lo que ella quiera yo aquí nada más aportando....
Anna se rehúsa a Gatear!... va más o menos pero lo de ella es la caminada y creo que esta muchachita es medio falta de paciencia y se quiere ir al siguiente paso de lleno!... jajajaj
Con 5 dientes de conejo y dos más por venir, lo único que busca es a ver quién y qué se deja para que sea víctima de sus babas y temibles dientes de acero!...Para final de año estoy pensando en cortar mi cabellera literal como los luchadores! ya que lejos de ayudarme, Anna me los está arrancando poco a poco y a diario y mejor tengo en mente la donación a alguna institución para que hagan pelucas a los niños con Cáncer.
Sin llorar! cómo dirían por ahi!
Te mando un fortísimo abrazo como siempre y los Baintons estamos pensando en ti y en todos los amigos y familiares, te tengo en mis oraciones y plegarias!!! (Por aquello de que Saul es ateo)
La Morena
pd. La materia no se crea ni se destruye... solo se transforma.
Eso de relacionar las voces con la apariencia física es algo que siempre me gusta analizar... de hecho es algo que cuando hablo por teléfono sin conocer a la persona me imagino a alguien que pocas veces coincide. Como me paso al leer de “La parka” imagine algo que al seguir leyendo pude saber que no era como yo lo imagine….
ResponderEliminarSaludos!